viernes, 24 de junio de 2011

DEL ORIGEN DE LA RAZA

Y de pronto vino a mí la fundadora, entre el murmullo de las cosas y las gentes tuve la premonición de su largo pelo suave y la voz de silencios que iba a ser mi tormento de los años por venir. Traía la estirpe en semilla para que yo, en las cumbres del miedo viniera a justificar su noche mas larga de todas mis noches. Era ella. Venia a establecer la casta de mi soledad y mis ojos, de su largo pelo suave y su boca, venia a fijar los rumbos según sus propias estrellas, sin cartas de marear ni mapas de lugares, solo con el instinto de hechicera que sabe de las magias necesarias para cambiar las direcciones de los vientos, torcer las corrientes oceánicas, desviar los cursos de los ríos y desbaratar geografías. Y desde entonces navego desesperado por los siglos y los días, porque también tiene poder sobre el tiempo, tratando de entender si su norte de ayer noche es el mismo de esta madrugada de nieblas donde solo ella es el faro perdido de mi salvación para siempre.

martes, 21 de junio de 2011

DE LA FUNDACION DEL ULTIMO REINO

Tanto que hay de ti en los muros de este tu castillo reina donde reinaras por sobre los días y los años como el sueño de tenerte para siempre dirigiendo con tus furias y tristezas los rumbos de mis propios días y yo asustado a favor del viento de tormentas que tu generas con la poderosa corriente de tu vida. Esperando. Y es tu tierra sobre la cual he hecho construir estos muros tuyos para esconderte de las lluvias y la noche, para que sobre esta tierra mires en un atardecer ya próximo las rosas que sueñas y terminen también de crecer tus hijos y un día vengan a tu lado los hijos de mis hijos a conocer la reina de tormentas que le cambiaba a su antojo los rumbos al abuelo, naufragándolo sin piedad ni aviso para que desesperado se aferrara a ti y tu lo rescataras reina y salvadora para siempre. Y será entonces tu reino, lugar definido y tuyo por los años que tú quieras para siempre, podrás allí sembrar una semilla y esperar su brote, su flor y su otoño porque estarás ahí para verlo porque es tu reino. Nada sucederá en el sin que tu lo ordenes, nada si no es tu deseo, nada si tu aun no lo sueñas. Aun así esto es solo parte de los sueños prometidos, aun así esto no anula mi deuda grande hacia ti, pero aquí estoy a la espera de cumplir tus esperanzas, a tu lado, como tu quieras, cuando tu quieres, porque por eso eres reina de tormentas y yo naufrago y este tu reino donde yo habito solo por gracia de ti.

DE LOS PUERTOS PERDIDOS Y LA BUSQUEDA

Salí un día de la casa de mi infancia, dejando atrás un patio donde jugaban mis hermanos, un ciruelo que alguna vez te describí florecido y nocturno, y las rosas y dalias de mi madre ya eternas en mi nostalgia. Aquel era, ahora lo se, el único lugar donde habría de ser feliz. Fui entonces en tu busca por los derroteros desolados de los navegantes de mares interiores, los malos vientos y los malos días me dejaron al fin esperándote en la esquina equivocada con mi soledad de adolescente y la lluvia triste de inviernos sin ti. Debo haber vivido años allí como un corsario a la espera de emboscarte. Después los vientos cambiaron y los días llegaron a su fin, debí partir otra vez a los rumbos designados por el azar y los tiempos, así anduve en desesperación y ausencia por las ciudades y los años buscando el lugar y la hora donde habría de encontrarte. Solo poseía para reconocerte el recuerdo confuso de tus ojos y el tacto de tu pelo o tus manos, pienso ahora que sentía también una leve reminiscencia de tu voz aun no confirmada por los hechos, es que aun no te conocía.