
Ya no fui feliz contigo, no se cumplieron las esperanzas, no hubo el tiempo ni el lugar que nos habíamos prometido. Ahora, arrojado por el oleaje furioso del desencanto en esta playa de desolación, en medio de la varazón de sueños que agonizan retorciéndose entre las algas resecas del olvido, debo asumir tu ausencia y tu distancia como parte de la tristeza cotidiana que rige el ámbito terrible de mi soledad, y así para siempre. Toda esperanza es entonces inútil, los sueños tibios del amor han de ser carcomidos por las ventoleras de silencios, desgastados por el roce áspero de los malos recuerdos, destruidos en fin, por el fuego vivo del odio.
.
Me quedo rumiando tus palabras y me suena a "ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio..."
ResponderEliminarVengo a agradecerte visita y comentario y me quedo por estos lares después de visitar tus otros blog no sabría por cual decidirme pero tienes enlace desde aquí así que este será mi campamento base si me dejas entrar en tu mundo
Un placer